27 marzo 2011

LOS HUNOS

Los Hunos fueron una confederación de tribus euroasiáticas, muchas de ellas de los más diversos orígenes, unidas por una aristocracia que hablaba una lengua túrquica. Este grupo humano apareció en Europa en el siglo IV, y su máximo exponente fue Atila el Huno. Los hunos fueron llamados bárbaros por los romanos, a los que invadieron entre los siglos IV y V.

Fue un pueblo seminómada formado por cazadores y ganaderos, las vacas y la cacería tenían un papel importante en su economía.
No solían usar la agricultura ni la industria en su organización social, por ello las carencias en su dieta eran saciadas por medio del comercio y de forma mucho mas seguida, el pillaje en territorio extranjero.
La escritura era rara vez usada para documentar su historia, por lo que desaparecieron sin dejar ninguna herencia destacada. Lo poco que se sabe de ellos se lo debemos en gran parte a sus mayores enemigos, los romanos.

Aparentemente tenían un tipo de "adoración al caballo" (ya que estos animales eran una figura casi "sagrada" para ellos en su cultura). Los Hunos eran considerados los mejores jinetes del mundo antiguo.
Se contaban historias  de que comían y vivían a lomos de sus caballos y eran muy incivilizados. Los hunos comían carne cruda. El caballo es además la fuente de cambios o trueques.

Las fuentes romanas suelen referirse a ellos como individuos subhumanos carentes de cualquier clase de dios y moral, sin creencia en otra vida aparte de la terrenal, aunque se sabe que tenían algo parecido a chamanes o brujos en su tribu (que creían en la existencia de abominaciones subterráneas infernales), especializados en la adivinación a partir del examen de restos y huesos de animales.

En la guerra las armas que empleaban eran; la espada recta, la lanza; el lazo, que era una especie de cuerda con la que lazaban a sus enemigos y les rompían el cuello, y el arco compuesto, que solían utilizar desde el caballo. A esto contribuía el uso del estribo, que tomaron de los chinos.

El imperio de los Hunos murió con Atila (el último y más poderoso caudillo de esta tribu).

Atila nació en el año 395, (hijo de uno de los príncipes más importantes que tuvo este grupo étnico, de ascendencia mongola ) fue uno de los hombres más cultos de su época, aprendió en Roma (como rehén amistoso) un perfecto latín, nociones de griego e incluso leyes y administración, además de adquirir el saber estar, el vestir y tratar con personajes importantes de su época,  lo cual le fue muy útil, cuando años más tarde fuera proclamado rey de los hunos. 

En su época era una costumbre muy extendida entre los países en conflicto que enviaran a uno o varios miembros de su aristocracia, para ser acogidos como “rehén amistoso” en la corte del país rival, como forma de hacer más sólida una alianza.
Fue entonces cuando conoció al joven romano a Ecio, un rehén amistoso en la corte del rey huno, Rugila.
Esta amistad duró toda su vida, incluso en los momentos en los que la vida quiso que se enfrentaran como enemigos en el campo de batalla.

Sólo Ecio, aquel niño cautivo de los Hunos, ya convertido en un adulto, será quien haga frente a Atila ante su pretensión de conquistar el Imperio Romano de Occidente, este objetivo de Atila fue desencadenado por una carta de Honoria.

Honoria, (hermana del emperador Valentiniano) estaba embarazada de un criado de alto rango llamado Chamberlain, por eso Valentiniano querrá darle muerte. Ante la desesperación y con el fin de escapar a su destino, desafiará a su hermano enviando un mensaje urgente a Atila junto con una pulsera como garantía 
a su proposición atrevida, en dicha carta le ofrecía su mano, si conseguía entrar en Aquitania,
conquistar su reino y rescatarla.


Atila se lo tomó en serio contestando al hermano de Honoria que estaba en su derecho pero aquél le responde que “en Roma no gobiernan las mujeres”. El Imperio Romano de Occidente será a partir de
ahora, el objetivo de Atila. En ese tiempo, por el 453, Atila morira de la forma más tonta y sin conseguir su ansiado deseo de conquistar Roma.

Resulta que Atila a pesar de su amplio harén de consortes, se enamoró de la núbil Ildico, una bella adolescente, y decidió tomarla por esposa, en la boda hubo bebida y comida abundante, y Atila, quien no le hacía asco al licor, bebió vino hasta quedar imbécil.Se retiró a sus aposentos y se durmió sin poder consumar su boda.
Mientras roncaba, le sobrevino uno de sus frecuentes sangrados de nariz, pero como estaba acostado,
se ahogó en su propia sangre y murió.
Sus soldados, al descubrir su fallecimiento, le lloraron cortándose el pelo e hiriéndose con las espadas, pues “el más grande de todos los guerreros no había de ser llorado con lamentos de mujer ni con lágrimas, sino con sangre de hombres”.

Por cierto,El Caballo De Atila se llamaba Othar.